El jardín-huerto de Villa María de Canjáyar representa un espacio educativo, natural y comunitario donde aprender, cuidar y experimentar se unen en una misma experiencia. En este entorno, la ciencia ciudadana juega un papel esencial, ya que permite que personas de todas las edades participen activamente en la observación, el registro y la comprensión de los procesos que ocurren en la naturaleza.
Mediante actividades sencillas, como identificar el nombre científico de las especies vegetales, su familia taxonómica o su nombre común, anotar las estaciones de crecimiento, floración y dispersión de las plantas, observar insectos polinizadores, medir el tamaño de las estructuras vegetales como las hojas, realizar un herbario, observar la estructura de las flores, identificar las antiguas especies andalusís, los participantes del jardín-huerto se convierten en colaboradores directos de la investigación científica. Estos datos, aunque parezcan pequeños, son de gran valor para comprender mejor cómo conservar la biodiversidad, como conocer las especies vegetales y su interacción con el ambiente y promover prácticas agrícolas sostenibles.
Además, la ciencia ciudadana fomenta el trabajo en equipo, la responsabilidad ambiental y el orgullo por el entorno local. En Villa María de Canjáyar, cada persona que participa en el jardín-huerto contribuye no solo al bienestar del espacio, sino también al conocimiento colectivo sobre cómo convivir de manera más equilibrada con la naturaleza.
La ciencia ciudadana en el jardín-huerto no solo enseña a conocer las plantas, sino que también enseña a preservar la biodiversidad natural, el ecosistema del Parque natural de Sierra Nevada dónde se integra como un paisaje natural rural, despertando la curiosidad, el compromiso y el sentido de comunidad. Es un ejemplo claro de cómo la educación, la ciencia y la participación ciudadana pueden unirse para construir un futuro más sostenible y consciente para todos.
Así, los vecinos y estudiantes de la comarca del Andarax y de Almería a través de Villa María de Canjáyar se convierten en guardianes del conocimiento y del medio ambiente.
Ciencia ciudadana en el jardín-huerto de Villa María de Canjáyar: actividades científicas con los alumnos de 2.º de ESO del IES Valle del Andarax
El jardín-huerto de Villa María de Canjáyar se ha convertido en un espacio educativo donde el aprendizaje y la naturaleza se unen. En este entorno, los alumnos de 2.º de ESO del IES Valle del Andarax han participado activamente en un proyecto de ciencia ciudadana, contribuyendo al conocimiento científico a través de actividades de observación y medición de hojas de las plantas cultivadas.
Estas actividades forman parte de un trabajo de investigación colaborativo en el que los estudiantes han aprendido a medir, registrar y analizar datos reales, como el tamaño, la forma y el color de las hojas estableciendo hipótesis de trabajo. Con ello, han podido estudiar cómo varia el tamaño de la hoja según la forma de crecimiento de las especies vegetales.
Toda esta información no solo enriquece su aprendizaje, sino que también aporta datos útiles para mejorar el cuidado del huerto y comprender mejor el entorno natural.
Participar en este tipo de proyectos permite que los alumnos desarrollen habilidades científicas, aprendan a trabajar en equipo y tomen conciencia de la importancia de observar y proteger la biodiversidad. Además, promueve valores como la responsabilidad ambiental, la curiosidad y el respeto por la naturaleza.
En definitiva, la ciencia ciudadana en el jardín-huerto de Villa María de Canjáyar demuestra que la ciencia no solo se hace en los laboratorios: también se construye día a día, con la participación activa de los estudiantes, que se convierten en pequeños científicos al servicio de su comunidad y del planeta.